Cuándo usar fluidos hidráulicos resistentes al fuego
Seleccionar el lubricante adecuado con las propiedades necesarias es esencial para mitigar los riesgos potenciales en los sistemas hidráulicos. Al elegir lubricantes, es crucial considerar sus funciones, como la protección contra la corrosión, el desgaste, la transferencia de contaminantes y la disipación de calor. Sin embargo, es igualmente importante tener en cuenta que ciertos lubricantes pueden volverse inflamables y pueden conducir a condiciones de superficie caliente. El riesgo de incendio debe tenerse especialmente en cuenta al operar equipos con componentes lubricados, particularmente cuando el lubricante utilizado tiene un punto de inflamación bajo y está muy cerca de posibles fuentes de ignición o superficies calientes. Las pequeñas fugas en lubricantes presurizados pueden crear finas pulverizaciones, lo que aumenta la susceptibilidad del sistema a riesgos relacionados con incendios, especialmente en áreas con llamas abiertas o equipos de alta temperatura.
Ciertos entornos y equipos exigen el uso de fluidos resistentes al fuego para garantizar la seguridad. Estos incluyen máquinas de fundición a presión, fundiciones, equipos de metalurgia, operaciones de forja/extrusión, equipos de minería y centrales eléctricas. La norma ISO 6743-4:2015 clasifica los fluidos hidráulicos resistentes al fuego en seis tipos principales: HFAE, HFAS, HFB, HFC, HFDR y HFDU. Cada tipo ofrece diferentes características y beneficios de rendimiento.
Es esencial probar las características de inflamabilidad de los fluidos industriales utilizando la norma FM 6930 y obtener aprobaciones y certificaciones de (FM) Factory Mutual para equipos de protección contra incendios. El mantenimiento regular de los fluidos hidráulicos resistentes al fuego a base de agua es crucial, lo que requiere pruebas periódicas de los niveles de pH, corrosividad, protección contra el desgaste, condiciones de almacenamiento controladas y vida útil. Es esencial consultar con los fabricantes de lubricantes para conocer las especificaciones y los protocolos de protección contra incendios.
El control de la contaminación es otro aspecto crítico para mantener los sistemas hidráulicos. Se requiere un análisis de aceite adecuado para detectar niveles anormales de contaminación, concentraciones de agua, fluctuaciones del número de acidez, residuos de desgaste o cambios en las propiedades del lubricante. La implementación de respiraderos con desecantes y filtros de partículas, junto con estrategias apropiadas de filtración y sellado, es esencial para mantener el lubricante limpio, fresco y seco.
Durante los cambios a fluidos resistentes al fuego, se debe prestar una atención meticulosa a la compatibilidad cruzada y a los niveles de fluido residual. Los procedimientos de purga adecuados y el cumplimiento de las directrices de la norma ISO 7745 para los cambios son cruciales para garantizar transiciones exitosas sin comprometer la integridad y el rendimiento del sistema.