What Are Water and Bearings?

Agua y Cojinetes

Prevenir la entrada de agua en el rodamiento es el método principal y más eficaz para evitar los daños inducidos por el agua. El agua puede dañar los rodamientos de dos maneras: a través del desgaste en las superficies de contacto, lo que lleva a la destrucción de la superficie y a puntos de inicio de fatiga, y al interferir con la lubricación, causando desgaste abrasivo y fatiga iniciada en la superficie durante la rotación. Para proteger los rodamientos del daño por agua, son esenciales un sellado y engrase eficaces.

Es crucial aplicar sellos funcionales que impidan la entrada de agua y permitan el drenaje cuando sea necesario. Si bien el acero inoxidable puede resistir la corrosión hasta cierto punto, puede comprometer la capacidad del rodamiento. Los recubrimientos, como los recubrimientos de aleación de zinc en acero para rodamientos estándar, ofrecen una solución viable ya que abordan tanto la corrosión como los problemas de interrupción del lubricante.

En el mercado industrial, la disponibilidad puede ser limitada para tipos específicos de rodamientos resistentes a la intemperie, pero ciertos tamaños relacionados con aplicaciones particulares se producen regularmente. Por ejemplo, los rodamientos de acero inoxidable con alto contenido de nitrógeno han demostrado ser exitosos en algunos compresores utilizados en la industria del petróleo y el gas, aunque a un costo más alto. No obstante, invertir en rodamientos adecuados que eviten la penetración del agua puede ahorrar dinero al evitar pérdidas de producción y reparaciones costosas causadas por fallas en los rodamientos.

En conclusión, el enfoque fundamental para prevenir los daños inducidos por el agua en los rodamientos es bloquear eficazmente la entrada de agua, lo que, a su vez, garantiza un rendimiento óptimo de la máquina y reduce la necesidad de rodamientos especializados y costosos en condiciones de funcionamiento severas.