How to Apply Lubrication?

¿Cómo aplicar lubricante?

La actividad más común que se realiza en los componentes de una planta implica el uso de una pistola de engrase para aplicar grasa. Sin embargo, a pesar de su frecuencia e importancia, existen numerosas oportunidades para cometer errores en este proceso. Algunos de estos errores incluyen el exceso de grasa, la falta de grasa, la sobrepresurización, el engrase con demasiada frecuencia, el engrase con poca frecuencia, el uso de una viscosidad o espesante incorrectos y la mezcla de varias grasas. Evitar estos errores es crucial, y esto se puede lograr determinando la cantidad y frecuencia de grasa adecuadas requeridas para cada aplicación de rodamiento.

Para determinar la cantidad correcta de grasa, se deben considerar varias variables, como las condiciones de funcionamiento del rodamiento, los factores ambientales y los parámetros físicos. El método de la fórmula SKF puede ayudar en este sentido multiplicando el diámetro exterior del rodamiento (en pulgadas) por su ancho/alto total (en pulgadas) y agregando una constante (0.114 pulgadas) para obtener la cantidad de grasa en onzas. Otra herramienta útil es la calculadora de volumen y frecuencia de grasa para rodamientos de Noria.

Además de las condiciones de funcionamiento y ambientales, se deben tener en cuenta otros factores, como la temperatura, los tipos y probabilidades de contaminación, los niveles de humedad, la intensidad de la vibración, la posición del rodamiento, el tipo de diseño, el tiempo de funcionamiento y la velocidad (RPM). Estos factores sirven como variables de corrección, combinados con las dimensiones físicas, para calcular el tiempo hasta la próxima relubricación de grasa para un rodamiento de elementos rodantes.

En ciertas situaciones donde el ambiente está altamente contaminado y el riesgo de que los contaminantes ingresen al rodamiento es significativo, puede ser necesario un procedimiento de purga. La purga de grasa se convierte en una opción viable cuando el costo de usar más grasa se compensa con el riesgo de falla del rodamiento.

En conclusión, los cálculos meticulosos de la cantidad de grasa y la frecuencia de relubricación, junto con la consideración de las variables relevantes, son esenciales para evitar errores en las prácticas de lubricación. Al adherirse a estos principios, la eficiencia de la lubricación y la longevidad de los componentes pueden mejorarse en gran medida.