Conozca la temperatura de funcionamiento al seleccionar el fluido hidráulico
La viscosidad es la propiedad más crucial de cualquier lubricante y debe coincidir adecuadamente con las temperaturas y presiones previstas en una aplicación determinada. Normalmente, los aceites de baja viscosidad son adecuados para operaciones de alta velocidad, entornos de baja temperatura y cargas de baja presión. Por el contrario, los aceites de alta viscosidad son adecuados para operaciones de baja velocidad, condiciones de alta temperatura y cargas de alta presión.
Al seleccionar el fluido hidráulico, es esencial considerar los siguientes criterios:
- El rango esperado de temperaturas de operación.
- Medios disponibles de control de temperatura.
- Propiedades físicas del fluido a los niveles de temperatura previstos, teniendo en cuenta los posibles riesgos de incendio.
El estrés térmico puede afectar significativamente la estabilidad del fluido, provocando cambios en la viscosidad y la formación de componentes volátiles, materiales insolubles y depósitos corrosivos.
Las condiciones de temperatura incorrectas pueden causar varios problemas:
- La alta viscosidad del fluido a bajas temperaturas puede provocar problemas en la entrada de la bomba, una respuesta lenta de los actuadores, pérdida de potencia en la transmisión y un aumento de peso debido a tamaños de línea más grandes.
- La baja viscosidad del fluido a temperaturas más altas puede causar fugas internas y deslizamientos en bombas, actuadores y válvulas.
La compresibilidad del fluido aumenta con la presión y la temperatura, lo que lleva a una pérdida de volumen de salida de las bombas y afecta la respuesta del sistema en los sistemas de control.
Para diferentes escenarios de sistemas hidráulicos, se recomiendan las siguientes soluciones:
- Los sistemas de bajo nivel de potencia (presión de 1,000 psi o menos y flujo de 5 GPM o menos) generalmente no requieren equipo de enfriamiento especial.
- Los sistemas grandes de alto nivel de potencia que operan en temperaturas ambiente relativamente cálidas pueden necesitar intercambiadores de calor para mantener las temperaturas del fluido por debajo de los límites superiores de 135° C.
- Para sistemas hidráulicos que operan entre -40 y 100° C con un rango máximo de -54 a 135° C, los fluidos hidráulicos a base de minerales son adecuados.
- Para aplicaciones con temperaturas de operación más altas, es aconsejable usar fluidos hidráulicos sintéticos resistentes al fuego.